Heleno Saña
12 Noviembre 2006, escrito por ipit
Entre las muchas cosas que he de agradecer a José Luis Balbín por su labor informativa/educativa durante todos los años que lleva ejerciendo su profesión, destaca especialmente –quizá por reciente- la decisión de incluir en su revista La Clave la firma de Heleno Saña.
Es una de esas mentes lúcidas absolutamente necesaria para que este mundo no descalabre totalmente. Nos explica los problemas que nuestra sociedad padece, y clama sin descanso por que pongamos manos a la obra para solucionarlos. Por desgracia para mi, era desconocido hasta el momento en que, como digo, Balbín me lo regaló con La Clave.
Esta semana le hacen una entrevista además de su columna habitual, de las que entresaco algunas frases.
“Porque amo la paz, odio la agresión. Odio que un sistema condene al hambre y a la miseria a miles de personas. Esto es antipaz, no puede ser pacífico un mundo en el que 2.500 millones de personas no tienen donde caerse muertas(…)”
“-¿Confesaría algún intimo ideal?
-(…)Que la gente no quede prisionera del rencor, de la vanidad.(…)Que la gente se trate de manera natural, sin jerarquías artificiales. El obrero que construye una casa hace un trabajo tan digno como el que manda construir.(…) Yo soy de entrada desconfiado con una persona que tiene poder. Mi ideal es que el poder desaparezca, el antipoder, que todas las personas aprendan a conducirse de tal manera que nadie tenga la necesidad de herir o humillar a alguien.(…)”
“[actualmente] el poder político, económico y mediático no necesita recurrir a esos burdos métodos [se refiere a la condena a muerte de Sócrates] para hacer enmudecer a los espíritus rectos que intentan desenmascarar las tergiversaciones y patrañas de la “doxa” triunfante; les basta con desterrarles de las tribunas públicas y medios de comunicación de masas al servicio del sistema. Esta ausencia del discurso antisistémico y crítico explica por lo demás el aburrimiento que producen los discursos oficiales.”
En fin, recomiendo su lectura en La Clave o en sus libros [1] [2], ya que entender nuestro mundo, les ayudará a no perder la esperanza en la posibilidad de cambiarlo.





