2012, año de cambios
22 enero 2012, escrito por ipit
Ya estamos en un año nuevo y, a pesar de los augurios, espero que nos muestre un cambio a mejor de la situación del país –no sé de qué magnitud-. El gobierno ha empezado a tomar decisiones y, aunque debemos ser críticos y analizarlas, es pronto para saber si los resultados serán buenos o malos. Por desgracia, todavía vivimos en la resaca del anterior desgobierno.
Con o sin promesa, la subida de impuestos estaba cantada. Los medios acusan a Rajoy de prometer lo contrario, pero quien estuviera al tanto de nuestra situación, debía saber que el estado tenía que buscar ingresos de alguna manera; de hecho, ha habido más jaleo en el periodismo que en la sociedad, que daba esto por sentado –además, ¿alguien esperaba de un político que se presente a las elecciones diciendo que va a subir impuestos?
Me preocupa más qué va a hacer con ese dinero. Por ejemplo, empezó diciendo el gobierno que iba a controlar previamente las cuentas de las administraciones autonómicas y, a las primeras quejas de los afectados, cambió la idea por sanciones si había déficit, es decir, si incumplían sus propios presupuestos –cosa que hacen habitualmente-. Y esta segunda opción me gusta menos, porque si sancionan a una comunidad reduciendo los fondos que tenga que recibir en próximos ejercicios, la solución será subir impuestos en dicha comunidad para compensar la pérdida de ingresos y, encima, le echará la culpa al gobierno central.
A estas alturas, no vamos a suponer el sentido común y el buen hacer de los gobiernos autonómicos, porque nos han demostrado lo contrario en los últimos años; la confianza tendrán que ganársela de nuevo. Por eso me gustaba la propuesta electoral de recuperar la sanidad y educación para el gobierno central, porque aseguraba que los dineros para estas materias no se desviarían a otros menesteres. Si no se controlan los presupuestos autonómicos antes de empezar a gastar, los ciudadanos volveremos a pagar los desfases.
Y a la espera estamos de la reforma laboral, una de las claves para empezar a mejorar. Nuestros medios de comunicación, como siempre, van a la carnaza, a si la indemnización por despido será de 20, 30 ó 40 días, pero lo importante, la clave de que se rompa el maleficio de que sólo se puede reducir el paro cuando el país crece al 2,5%, es que sea más barato contratar, que una empresa no tenga que pagar el doble del sueldo que cobra el trabajador, para contratarlo. Ese es hoy en día el principal obstáculo para contratar.
Además, como comentaba Jesús Encinar en Twitter esta mañana: “Cinco consejos de ministros nombrando cargos y subiendo impuestos. Nada de emprendedores. ¿No decían que la prioridad n.1 era crear empleo?”. Para ser el empleo una de las prioridades del gobierno, están empezando a tardar en tomar medidas para fomentar la creación de empresas, para ayudar a los emprendedores.
Veremos por dónde van las cosas pero, a pesar de la situación, hay que empezar el año con la esperanza de que mejoren y, sobretodo, con el ánimo de hacer todo lo necesario para que mejoren. Nosotros, los ciudadanos, y ellos, la clase política.









