Cada dÃa leo, como mÃnimo, una noticia sobre robots. Y es que, cada dÃa, ponen en circulación uno nuevo que hace cosas diferentes, unas útiles, otras absolutamente inútiles: unos bailan, otros vigilan –de momento para buscar averÃas-, los hay que regresan actualizados, y también tenemos exoesqueletos como los de las pelis, que nos haran poderosos y el último que he visto, da un poco de miedo –uno piensa que le puede arrancar un dedo a un niño-.
¿Nos estaremos acercando a los sueños de Asimov? Si es asÃ, también nos acercaremos a sus pesadillas.





