Llega a mi pantalla una grata –para mÃ, claro- noticia sobre una propuesta del director general de tráfico, sugiriendo a los tutores de la patria que tipifiquen como delito el circular a más de 60 Km/h de lo permitido. No lo harán.
Llevo tiempo diciendo, que los que asà proceden, como los que no guardan la distancia de seguridad, o los que conducen vehÃculos pesados a más velocidad de la permitida, etc., habrÃa que retirarlos de las carreteras, porque, al igual que uno que fuera por la calle pegando tiros al aire, tarde o temprano le terminan dando a alguien.
El carné por puntos es un avance -muy modesto a mi entender- que sujetará algo el ánimo de quienes pierden el sentido común cuando se ponen al volante. Pero tengo mis dudas de que resulte eficaz.
De la misma manera, no me gusta excesivamente el convertir a la gente en delincuente, o que las multas crezcan y crezcan. Creo que los esfuerzos, tanto de tráfico como de la policÃa, deberÃan ir en el sentido de idear métodos que aporten pruebas claras de las barbaridades que se cometen en la carretera. De buscar la forma de que la vigilancia sea más habitual, y no solo por la guardia civil apostada en una curva. Señores, estamos en el siglo XXI, de sobra nos graban y nos escuchan, para que no puedan hacerlo en las carreteras. Si quien presume de caballos en su coche, tuviera la certeza de que la multa le puede caer en cualquier instante en que se exceda, no lo harÃa.
Yo, por el momento, y con mis contradicciones, creo que es bueno que quien puede causar la muerte de un semejante se le califique de delincuente.









