Que crueles podemos ser los humanos: nos aprovechamos de las cosas mientras nos benefician, y después las abandonamos. Y uno, paseando tranquilamente un dÃa, puede encontrarse estampas desgarradoras sin que exista una mala protectora que lo evite.
Que crueles podemos ser los humanos: nos aprovechamos de las cosas mientras nos benefician, y después las abandonamos. Y uno, paseando tranquilamente un dÃa, puede encontrarse estampas desgarradoras sin que exista una mala protectora que lo evite.