No se, tal vez después de las elecciones en EE.UU. me encuentro más cabreado con el sistema polÃtico aquÃ. Evidentemente, aquello no es perfecto, adolece de los grandes problemas de dependencia a poderes fácticos que tiene la clase polÃtica en el mundo entero. Pero al menos, se les puede cortar la risa a los polÃticos cuando no hacen las cosas como quieren los ciudadanos. Además, allà deciden si se llevan a cabo o no reformas legales –aquÃ, nos preguntaron una vez, con la OTAN, y todo era una enorme mentira-.
No es mi meta, créanme. Pero después de leer sobre el enorme caos que están creando en España con el tema del agua, más me revienta pasar un dÃa más aguantando la raquÃtica democracia que tenemos.





