He leído una entrevista que Baquia ha hecho a Enrique Dans. A Enrique lo vi hace poco en Fundamentos Web, y creo que es interesante escuchar lo que piensa, por lo que hay partes de esa entrevista que me gustaría comentar. Las que atañen a lo que en este rincón preocupa.
“¿Quién ganará, la SGAE o las redes P2P?
Planteado así, la respuesta es sencilla: está claro quién juega a favor de los elementos. Sin embargo, lo que ocurrirá es que la SGAE empezará a defender de verdad los intereses de sus asociados en lugar de defender los sueldos de sus ejecutivos, a los que lógicamente ya no puede quedarles mucho en el cargo.
En breve, habrá un cambio en la cúpula directiva de esa asociación que dará paso a una forma diferente de entender su papel: (…)”
Sólo decir que estoy totalmente de acuerdo con su punto de vista, salvo en que si hay una renovación de directivos, los nuevos no querrán vivir peor que Judas, por lo que no cambiará nada. Los que deben desaparecer son los intermediarios que sacan dinero por hacer nada –aquí y en otros temas; que se lo pregunten a los agricultores-, y que los autores cobren directamente del público: menos costes, mejor precio, más ventas.
“Los blogs y las páginas de políticos son, en general, más falsas que Judas: ¿cómo se puede votar a un político que sabes que te está engañando en una página que afirma escribir él, cuando en realidad sabes que se la escribe un becario listo (mucho más listo que el propio político, de hecho)…?La justificación de que el político está muy liado no sirve. Si tienes una pagina falsa, eres un mentiroso y no debes estar en política, debes ser expulsado de la vida pública por mentir.
En el futuro, los políticos utilizarán la Red para muchísimas cosas, y les servirá para organizar una democracia en tiempo real, muchísimo más potente que el actual sistema de listas cerradas y votación cada cuatro años.”
A casi todas las personas importantes que hablan sobre estos temas, y creen que este sistema debe cambiar, les falta dar el último pasito, el que la lógica de sus razonamientos acarrea: deshagámonos de los políticos.
Supongo que al ser conscientes de su repercusión mediática, temen montar algún escándalo, o desaparecer de los medios. Y no es Enrique, precisamente, alguien que se corte demasiado al hablar, pero razonemos lo anterior.
¿Por qué una persona crea un blog? Para dar su opinión. ¿Por qué un político crea un blog, si no va a dar su opinión? Porque está de moda o, como dice él, porque no se entera de nada o porque le asesoran fatal. En cualquier caso, nunca porque le interese conocer lo que opinan los ciudadanos de sus opiniones.
De lo cual se deduce, que para llegar a un sistema de “democracia en tiempo real”, que cuente con la opinión de los paganos, no pueden estar los políticos. Porque ese sistema exigiría que el político hiciera lo que nosotros queremos, que nos preguntase que queremos hacer con esta o aquella ley, y ese político no existe actualmente.
Además, si llegásemos hasta ese punto de evolución, ¿cuál sería la función del político? Alguien dirá, la misma que ahora: figurar. ¿Serían los que proponen leyes? Que yo sepa –y que alguien me saque del error si estoy en el-, siempre que un político propone una ley o una reforma legal, es porque la sociedad la está pidiendo a gritos –me refiero, obviamente, a las que nos benefician-, por lo que si tuviésemos medios para expresarnos, las pediríamos nosotros directamente.
Y si de verdad tienen ideas maravillosas para mejorar la vida de sus conciudadanos, pues las proponen mediante esos cauces que tendremos y solucionado.
Seamos serios, las buenas ideas vienen de gente que trabaja y piensa a diario sobre determinados problemas, y no de un tío, rodeado de pelotas, que perdió su experiencia laboral hace años –si la tuvo alguna vez-.
El problema que tenemos actualmente, es que los ciudadanos no tenemos cauces reales de dar las posibles soluciones a los problemas, porque a los que mandan no les interesa que nuestros problemas se resuelvan, sino que estén contentos quienes les mantienen en el poder –y no somos nosotros, aunque alguno todavía lo crea-.
Puede que Enrique Dans esté pensando en un estado intermedio, entre lo que sería una democracia real y lo que tenemos ahora, pero como siempre digo, lo veo complicado porque quienes viven de la política no se van dejar.
Tal vez yo sea demasiado pesimista, y los movimientos que últimamente surgen, como Ciudadant, sean los primeros pasos hacia un sistema donde, al menos, se nos escuche. Tal vez.






Creer en un cambio de orientación de la SGAE es más que tener un voluntad y predisposición a la buena fe de las personas. La SGAE es otro negocio del que viven unos cuantos y de los que parece difícul desprenderse.
De acuerdo contigo, ottinger, por eso digo que lo mejor que le puede pasar a los autores es que empiecen a gestionarse ellos sus derechos y no deleguen en nadie. Pero creo que este es un problema de la sociedad entera y no sólo de ellos, delegamos en los políticos para dirigir este mundo y así nos va.