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La deformación de lo privado

“Durante siglos, el hombre ha estado sometido a la tutela del Estado; desde el advenimiento del neoliberalismo, está sometido, además, a la tutela de la economía privada, uno de cuyos objetivos prioritarios es el de apoderarse de las riendas de la ‘res publica’ y convertida en un títere de sus intereses corporativos, que no son otros que los intereses de los accionistas. En cierto modo estamos volviendo a la sociedad estamental de la Edad Media, con la diferencia de que quien manda ahora no es ni la nobleza ni la Iglesia, sino el dinero. El paralelo que se ha trazado a menudo entre feudalismo y capitalismo es cada vez más convincente. En todo caso, el poder detentado hoy por determinados ejecutivos y accionistas no es inferior al de los antiguos señores feudales. A diferencia del siervo medieval, el asalariado es hoy libre, pero esta libertad no le libra del riesgo de ser desposeído de su empleo y de ser condenado al paro, la marginación social, la pobreza o la miseria.”

Extraído del artículo de Heleno Saña en La Clave 15-21 de Diciembre. nº 296.

9 Comentarios a “La deformación de lo privado”

  1. el 22 Dic 2006 a las 21:43 Alfonso

    Si se me permite, al riesgo de ser condenado al paro, la marginación social, la pobreza o la miseria, yo añadiría otro…. que es el riesgo de la exclusión social, que aunque derive de los anteriores, también se puede alcanzar por otras vías, como son las de estar en contra de las corrientes de opinión de los grupos mediáticos hegemónicos, o tener intereses enfrentados con cualquier politicastro o tecnócrata de los que siempre están en posición dominante.
    Así que lo que sobran son señores feudales.

  2. el 23 Dic 2006 a las 11:02 ergaster

    Como comparacion o imagen mas o menos poetica la referencia a la edad feudal puede pasar, pero creo que no va mas alla. En mi caso tengo un jefe que no dudaria en cortar cabezas si pudiera hacerlo pero siempre me queda la posibilidad de buscar otro sitio.
    Por otra parte, aunque cada vez sean menos o esten mas limitadas las libertades individuales, nada tienen que ver con los conceptos medievales de la vida de las personas o los derechos de unos sobre otros. Y otra diferencia fundamental, el conocimiento hoy en dia no es propiedad de unos pocos, las masas de la gleba no estan condenadas, irremisiblemente, al oscurantismo y a conocer pequeñas porcines de la realidad (por favor, fijarse en la palabra irremisiblemente)…

  3. el 27 Dic 2006 a las 11:00 Pedro Picapiedra

    Nos guste o no, siempre han existido y siempre existirán personas que tengan más poder que otras. Es inevitable que cierta gente no tenga escrúpulos en pisotear a otra en beneficio de sus intereses. De esto no es culpable el estado, sino la condición humana.
    Una de las funciones del estado es intentar acotar el poder de este tipo de gente y establecer unos derechos mínimos para todos. Cosa que si se compara con la época feudal no hay lugar a la duda que se ha conseguido.
    Creo que es una quimera pensar en un gobierno que pueda equiparas las cuotas de poder de todos sus gobernados. Las empresas, crean, innovan y ofrecen nuevos productos no por el bien de la humanidad sino por los beneficios y por ende el poder. Los desequilibrios de poder siempre existirán y son necesarios, aunque junto con esto también deberán existir mecanismos que los controlen.
    No podemos descargar toda la responsabilidad en el estado. Pienso que si una empresa te despide no te condena a la marginación social, la pobreza o la miseria, simplemente te rescinde el contrato, estoy convencido de que si eres una persona capaz y no tienes miedo al trabajo, no existirá mucho problema en encontrar otro sitio donde trabajar. En este punto la única responsabilidad del estado es la de incentivar la creación de esos puestos de trabajo, pera de cada uno es la responsabilidad de tener algo que ofrecer a esas empresas.

  4. el 27 Dic 2006 a las 22:43 ergaster

    se puede decir mas alto pero no mas claro, pedro picapiedra

  5. el 28 Dic 2006 a las 15:45 Alfonso

    Nada que añadir, Picapiedra.

  6. el 02 Ene 2007 a las 22:48 ipit

    El problema yo creo que está en que el estado no está poniendo a día de hoy ningún control a esas empresas que, obviamente, buscan obtener beneficios –si no, no existirían-, y no solo no pone controles –que es la denuncia de HS- sino que se deja controlar por ellas. Y aquí nos encontramos con el problema de siempre: el poder del estado no somos nosotros –como debiera de ser- si no unos señores, llamados equívocamente representantes, que son fácilmente manipulables, cuando no, sobornables.
    En cuanto a igualar a todo el mundo en las cuotas de poder, no es que se trate de una quimera, es que eso es la democracia: todos tenemos el mismo peso a la hora de decidir, el dueño de una multinacional y el último currito de la cadena de producción.
    Lo triste y penoso es que, hemos perdido tanto la perspectiva de lo que este sistema de gobierno significa, que pensamos que la existencia de condes o duques –con los nombres que actualmente les corresponda-, es decir, personas con más influencia que el resto de sus conciudadanos, es algo inevitable a la hora de decidir hacia donde va el país –y el mundo diría yo-. Así nos va.

  7. el 03 Ene 2007 a las 17:51 ergaster

    Pero al final un voto solo vale un voto, tanto el del currito como el del empresario, tanto el de la persona que se informa de los programas electorales, consulta, escucha y medita su voto como el que vota al candidato mas guapo..El hecho de existir personas con mas influencia es algo sustancial al ser humano, sustancial al hecho de ser un animal social y como tal jerarquico. Otra cosa es nuestra capacidad de racionalizar este hecho y de hacerlo mas justo y evitar el abuso, pero ipit, convencete, nunca todos los hombres seremos iguales, llevamos la diversidad en la sangre, creo que la lucha, aparte de evitar los abusos y las injusticias, esta en conseguir que todos tengamos las mismas oportunidades, luego cada cual se buscara su corrusco…

  8. el 03 Ene 2007 a las 19:22 ipit

    Para que no quede duda, yo no aspiro a que todos seamos iguales, a una especie de reedición del socialismo real. De lo que hablo es de gobierno del estado, de la toma de decisiones, y es ahí donde no quiero aceptar como mal inmutable las diferencias. Repito, si el poder emana del pueblo, que seamos nosotros quienes decidamos, y no cada cuatro años entre galgos o podencos, si no en cada ocasión que se tome una decisión que afecte al país entero.

  9. el 10 Ene 2007 a las 1:28 MARTI

    Hay que joderse. Vaya panda de flojos.
    Pues yo si quiero que todos seamos iguales. A ver… ¿Para que necesitamos la desigualdad de poder entre judios y palestinos?. ¿Para que necesito que mi niño tenga 20 regalos en quince dias que han fabricado los niños de indonesia?. Que alguien me explique, ¿para que quiero yo la desigualdad ante la ley de Guantanamo, el pringao que encarcelan por que hace quince años robó una tele y dos botellas de JB y Mario Conde?. ¿Por qué resulta imprescindible que la vivienda tenga un valor en el 2000, otro en el 2004, y otro inalcanzable ahora?. ¿Por que tengo que asumir que los celadores del hospital de mi ciudad se hayan sacado el graduado escolar hace dos meses y se lleven la plaza hace uno dando la “casualidad” de que son familia de políticos?. ¿A cuento de qué se me tiene que olvidar que una empresa puede dejarte en la calle con cincuenta años, dos hijos y tres hernias discales? Eso si, luego vas y encuentras trabajo sin problema.
    Me parece genial que uno termine su trabajo en la cantera, se lance por la cola del dinosaurio gritando yabadabadooo y se sienta el puto amo. Luego se coge a Dino y le da una vuelta mientras hace tiempo para ir con Pablo a la bolera y termina la jornada con Beti y Vilma en el autocine comiendose una megachuleta de dinosaurio. Y mañana será otro dia. Pues vale,… todo legal, cada cual es libre y dispone en lo que alcanza.
    Y ahora va y resulta que mas que necesarias las diferencias de poder resultan imprescindibles, y para mas inri nos parece un logro acojonante haber superado la época feudal en los últimos 700 años. Que poco exigentes somos ¿no?.
    Me imagino la igualdad y la justicia social como algo parecido a la felicidad. Imposible instalarse en ella pero deseable acercarse lo más posible, y para eso o se le echa leña al fuego o esperas otros 700 años.
    De cualquier modo, si hay que superar una “diferencia” es la que hay entre mirar y ver. Por que si no nos olvidamos de aquellos a los que perjudica la diferencia de poder (niños que curran, gente sin acceso al agua potable, el pringao de la carcel, el que no tendrá vivienda en su vida, palestinos, iraquies, parados de 50 con hernia discal,…).
    Dijo Santo Tomas: “Conócete, acéptate, supérate”. Ahora que ya sabemos que somos malos y lo aceptamos, por que no nos esforzamos un poco y mejoramos. Que cada cual use su terapia, pero que por favor no se conforme con formar parte de una sociedad mejor que la feudal.
    Me despido afectuosamente desde el paro, la marginación social, la pobreza, la miseria, la exclusión social, …

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