La morada humana
13 Enero 2007, escrito por ipit
En el mundo no hay sólo gente que pasa hambre o carece de agua, sino que tampoco dispone de hogar propio, una tragedia y un escándalo que, lejos de circunscribirse a las regiones misérrimas y marginadas del Tercer Mundo, se produce también en las prósperas metrópolis de la sociedad de la abundancia.
Disponer de una morada propia constiÂtuye una de las necesidades primarias e irrenunciables del ser humano. Y precisaÂmente porque es asÃ, el capitalismo se las ha arreglado para convertirla en una merÂcancÃa cada vez más difÃcil de adquirir y financiar. Lo que es un derecho natural queÂda degradado a una operación mercantil cuyas reglas son dictadas unilateralmente por las grandes inmobiliarias, las grandes constructoras y la gran banca, y ello con el consentimiento y la complicidad activa o pasiva de los gobiernos y las administracioÂnes locales, comarcales o regionales.
ExtraÃdo del artÃculo de Heleno Saña en La Clave 5-11 de Enero. nº 299.





