Gente corriente
18 Marzo 2007, escrito por ipit
La nuestra es una época cada vez más impúdica. No de otra manera puedo calificar a un modelo de civilización que niega el pan y la sal a los sectores humildes de la sociedad y reserva el “maná” a sus estratos privilegiados. Y encima tienen el cinismo de afirmar que vivimos en una democracia basada en la igualdad de oportunidades y de derechos.
(…)Me entristece que la gente no se rebele contra este estado de cosas y acepte resignadamente su suerte. No fue siempre así. Hubo momentos históricos en los que la gente del montón supo hacer frente a sus amos y pedirles cuentas por su innoble y canallesca conducta. Desgraciadamente, el pueblo llano de hoy no es el de otros tiempos. Se ha vuelto manso y dócil. De ahí que, en vez de dar rienda suelta a su descontento, opte por interiorizarlo y sepultarlo en el fondo de su conciencia. Y cuanto más calla y obedece más puntapiés recibe de los mandamases de turno.
(…)¿Qué ha ocurrido? Pues sencillamente que la gente corriente, llamada en otros tiempos proletariado o clase trabajadora, ha asumido el mismo individualismo insolidario pregonado y practicado por sus amos. Por eso cada uno tira por su lado en vez de unirse para defender los derechos e intereses comunes a todos ellos. La vieja táctica del “divide et impera” cosecha también aquí nuevos triunfos, con la sola diferencia de que esa táctica se llama hoy competencia. ¿Pero qué es la competencia sino una nueva forma de dividir y enemistar a unos contra otros? La ideología neoliberal hoy dominante ha logrado hacer creer a la gente corriente que lo mejor que puede hacer es olvidarse de todo lo que huela a cooperación y ayuda mutua y elegir el camino de la lucha de todos contra todos, recomendada ya por cierto por Hobbes, el primer teórico de la moral burguesa. Y a esa inhumana, estúpida y retorcida opción se la llama hoy autorrealización, cuando no es más que la forma contemporánea y capitalista de la alienación.
Extraído del artículo de Heleno Saña en La Clave 9-15 de Marzo. nº 308.





