El bien y el mal.
1 Abril 2007, escrito por ipit
El encuentro con el bien y el mal constituye una experiencia de la que ningún mortal queda eximido. Vivir significa, en uno de sus aspectos esenciales, verse confrontado una y otra vez con ambas dimensiones de la naturaleza humana y tener que decidirse por una de las dos: “Tertium non datur”. A pesar de que esta problemática sigue teniendo la misma vigencia y la misma trascendencia que tuvo en períodos históricos anteriores al nuestro, el hombre de la sociedad de consumo muestra en general escasa disposición a ocuparse seriamente de ella, una actitud basada en la falsa creencia de que se trata de una reliquia de la teología o de una filosofia desfasada y fuera de tiempo.
(…)Con no muchas excepciones, lo único que realmente interesa al individuo de hoy y lo único que acapara la atención pública y privada, es la economia y el “primum vivere”, y en el plano del ocio y el tiempo libre, el deporte y la industria del entretenimiento en sus diversas ramificaciones. De ahí la indiferencia de nuestro tiempo por la metafisica y la reflexión ética.
Extraído del artículo de Heleno Saña en La Clave 23-29 de Marzo. nº 310.






Muy cierto. Pensar puede llevarnos a tener que enfrentarnos con asuntos desagradables, es mucho más cómodo mirar… la tele, los juegos, los escaparates, el saldo… Por otra parte, este no es un mundo regido por los valores, aquí sólo cabe el poder.