La pobre verdad
15 abril 2007, escrito por ipit
Se va quedando cada vez más soÂla la verdad, como si hubiera deÂjado de ser el supremo bien paÂra pasar a ser un ente molesto e inoportuno como una enfermeÂdad. Apenas nadie sale en su apoyo, quien más quien menos se aleja de ella y la deja tirada en la cuneta como un fardo incómoÂdo y fatigoso. De ahà su creciente debilidad, desamparo y aislamiento. La gente busca en general el éxito, el poder, las diversiones, que son precisamente los ámbitos en los que la verdad brilla por su ausencia y en los que comúnmente predomina la mentira, el disimulo, la hipocresÃa, la falsedad, la friÂvolidad y las palabras vanas. Consciente de que su presencia es poco deseada, la verdad huye del mundanal ruido y se retira a lugaÂres ocultos y poco frecuentados, lo que exÂplica que cada vez sea más difÃcil localizarla y dar con ella. Carente de compañÃa y de caÂlor colectivo, se ha convertido en una anciaÂna abandonada y enferma.
(…)Después de las grandes mentiras del naziÂfascismo y el comunismo soviético, la huÂmanidad creyó por un momento que habÃa recobrado la verdad perdida. Hoy sabemos que se trataba de una ilusión. Poco a poco, el bando vencedor, capitaneado por los EE.UU., fue elaborando nuevas formas de manipulación mental e identificando sus conveniencias propias con la verdad absoÂluta. El imperio de la libertad, anunciado a los cuatro vientos durante las décadas de la guerra frÃa, fue dando paso al imperio del dinero, al más descarnado materialismo, al egoÃsmo, al cinismo y a la lucha cada vez más encarnizada entre los hombres, las claÂses sociales y los pueblos. ¿Quién se atreverá a decir que este lamentable estado de cosas corresponde al concepto de verdad elaboÂrado a lo largo de los siglos por los granÂdes maestros del pensamiento universal?
ExtraÃdo del artÃculo de Heleno Saña en La Clave 6-12 de Abril. nº 312.










Muy bueno este texto. Qué VERDAD es.
Cierto, Horokew. Fue una enorme pérdida la revista La Clave con los artÃculos semanales de Heleno Saña. Algún dÃa espero hacer lo mismo que hice con esos artÃculos, con sus libros, porque es una desgracia que este hombre sea tan poco conocido.