La izquierda intelectual
7 mayo 2007, escrito por ipit
Si no han faltado nunca los inteÂlectuales que se han declarado abiertamente de derechas, maÂyor es quizá el número de ellos que han alardeado de ser de izÂquierdas, un fenómeno sociológico e ideoÂlógico que se inicia a lo más tardar en el SiÂglo de las Luces y que adquirirÃa carta de naturaleza con la Revolución Francesa y su dualismo entre girondinos y jacobinos. Pero ya entonces existia un malentendido: los presuntos amigos del pueblo y abandeÂrados de la justicia social se revelan pronÂto como representantes de la clase media a la que por sus orÃgenes, su formación y sus intereses pertenecen. Por eso no tocan el orden socioeconómico vigente y lo dejan en manos de la burguesÃa, por mucho que en sus arengas y discursos se llenen la boca hablando de igualdad y fraternidad. DecaÂpitan a un monarca, pero dejan intacto el principio de propiedad. Y esto reza no sóÂlo para 1789, sino para los dos siglos largos transcurridos desde entonces.
(…)¿Por qué esa obsesión o coqueterÃa de querer formar a toda costa parte de la izÂquierda? Ante todo para crearse una bueÂna conciencia y no tener que admitir que en el fondo se está al servicio del sistema, también porque ello supone poder sentirse superior a los colegas de derecha, a los que miran y juzgan con el más absoluto despreÂcio. Personalmente tengo más respeto por un intelectual que declara abiertamente ser de derechas que a los que siendo en el fondo burguesitos disfrazados de “progres” quieren hacernos creer que representan la izquierda.
ExtraÃdo del artÃculo de Heleno Saña en La Clave 27-3 de Mayo de 2007. nº 315.










Yo, cuando era más joven, era un gran admirador de los Victor Manueles y las Ana Belenes. Pero afortunadamente se me cayó la venda de los ojos hace tiempo. Estoy totalmente de acuerdo con el artÃculo, al que añadirÃa un comentario que hizo Sabina, cuando se supo que alternaba con la monarquÃa: “A mi imagen no le interesa que se difunda ese tema”. Todo es una cuestión de imagen, nada más. Todos, en mayor o menor grado, a la hora de la verdad se mueven por el maldito parné.
No vamos a dejar ni a Dios.
PolÃticos, jueces, periodistas, creyentes, no creyentes, intelectuales de izquierdas, intelectuales de derechas (por favor), … El caso es no dejar en pié a nadie, todos a tomar por culo.
Yo me pregunto: ¿en qué tipo de tinaja vive el Heleno Saña este?.
Marti
En la tinaja de la ética, y no en la de todo vale, en la de la verdad, y no en la del engaño permanente, en la de la justicia, y no en la de las clases diferenciadas, en la de los olvidados, y no en la de los triunfadores, en fin, en tinajas muy en desuso hoy en dÃa.
Asà espero.
Por que solo faltaba que despues de criticar a blancos y negros, a rápidos y lentos, a ricos y pobres, a derechas e izquierdas, resultase ser que él también es un hombre y no la perfección crÃtica que aparenta ser.
De cualquier modo no creo que viva en ninguna tinaja ni en ningún tonel, que serÃa mucha coherencia. Además aquà no tenemos el clima de Atenas.
Un saludo
Marti
Marti, te he leÃdo en varios textos de este señor, y he sacado una conclusión: Lo tuyo es claramente envidia, la envidia que tienen los que no tienen tan brillantes principios morales ni tanta inteligencia, de los que sà la tienen. He visto muchos como tu, por desgracia, y se os reconoce en seguida, porque en lugar de argumentar os dedicáis a difamar y a tratar de confundir con demagogia.
No cuela.
Aquà sólo hay dos bandos: Los que queremos un mundo mejor y más justo, y los demás. Si estás en el de los demás, ya haces suficiente entorpenciendo con tu postura, para encima venir a burlarte de un hombre que está en el lado de los que hacen algo.