Siempre pensando en los ciudadanos
25 Junio 2007, escrito por ipit
Ya lo han hecho: la nueva Ley del Libro elaborada por nuestros políticos instaura el canon por préstamo de libros en las bibliotecas. Una vez más, haciéndole el caldo gordo a las empresas y sus beneficios, implantan un impuesto impresentable. Dice la ministra, no sé si creyendo que somos tontos, o que no da para más, que el coste lo asume su departamento, como si el dinero de su departamento lo pusiera ella de su bolsillo.
Esto cada vez es más triste, y como comenta José Cervera, lo peor de la clase política actual es que, cuando dicen que se van a preocupar sobre algún tema, lo dejan peor que como estaba.






Me pregunto cuántos libros de menos se comprarán en las bibliotecas, dado el coste de esta decisión. Aunque no sé si España tiene autonomía para tomar otra decisión. Más bien creo que no. Pero si es así el gobierno tiene que tomar la decisión menos mala posible. ¿Dónde está la polémica, en creer que el gobierno tiene autonomía para tomar otras decisiones o en la decisión en sí que ha publicado en el BOE? ¿No será que ningún estado es soberano?
Mi comentario no tenía intención de culpar al gobierno español, sino a la clase política que, para nuestra desgracia, en el Parlamento Europeo ha heredado los mismos vicios y miserias que tenía en sus respectivos países; normal, por otra parte.
En el caso concreto del préstamo de libros, primero se aprobó en el Parlamento Europeo la directiva –sin gran controversia que yo sepa-, y ahora la aplica el español.
El problema es el que todos conocemos y que algún día tendremos que solucionar: los intereses de la clase política no son los de los ciudadanos que les votan.
Yo creo que la clase política española no podía negarse a adoptar esta decisión que es un torpedo dirigido contra el derecho de lectura pública. Ya bastante ha tardado en asumirla en nuestro ordenamiento. Ahora, menos mal que no se les ocurrió cobrar dos céntimos por préstamo de libro realizado en biblioteca, aunque mejor me lo callo, no sea que los receptores del canon tomen la idea y obliguen a los políticos a implantarla.
Vivimos en un entorno y este entorno nos obliga. Quiero decir que hay organizaciones trasnacionales que nos sumen en una maraña de tratados y normas. Y yo pienso que la arbitrariedad es la mayor enemiga de la libertad. Por lo que esas leyes internacionales no nos deben suponer una nueva tiranía.
Si te refieres a la clase política general del mundo o de la UE, etc. No sé qué intereses han prevalecido para implantar este impuesto a la lectura pública. ¿Tanta fuerza tienen los grupos de poder del derecho de autor que los estados no pueden negarse a sus peticiones? A lo mejor es que la gasolina para los nuevos tiempos de la era de la información es el copyright
HACE QUINCE AÑOS…LAS OLIMPÍADAS…
Por Rafael del Barco Carreras
Llovió tan ilimitado dinero sobre la ciudad que se palió, CASI, la catástrofe de PORCIOLES y el franquismo, surgiendo de nuevo la Barcelona de la burguesía de entre siglos. Pero apareciendo las prácticas constructoras habituales, el recorte de cemento y calidades, visibles en la Ciudad Olímpica antes de “entregada la obra”. Derrumbes, grietas, manchones de salitre, alturas que no permiten el tránsito de camiones ¡en el puerto!, y drenajes deficientes con sus inundaciones.
Para detalles http://www.lagrancorrupcion.com