Genética y futuro
29 Agosto 2007, escrito por ipit
A raíz de la muerte del jugador de fútbol Antonio Puerta, intentaba imaginar lo que será el futuro cuando los avances en la genética sean capaces de detectar problemas que ahora no detectan las revisiones médicas habituales. Cuando a un chico de 15 o 16 años le digan que no debe practicar deporte profesional porque tienen riesgo de muerte. ¿Qué habremos ganado?
Antonio Puerta hacía lo que más le gustaba, tenía cualidades y ponía esfuerzo en ello. Ayudó a que el club en el que siempre quiso jugar consiguiera triunfos importantes. Se sintió valorado en su trabajo nacional e internacionalmente. Y además, consiguió aquello en lo que soñó cuando era niño.
¿Qué hubiera ganado Antonio si le hubieran dicho que no podía practicar su deporte favorito? Que nadie de sus allegados piense al leer esto en que aún estaría con ellos, porque su vida hubiera sido completamente distinta –él hubiera sido distinto también- y seguramente, salvo sus familiares, nadie de los que ahora estaban junto a él, le hubieran conocido.
Podemos pensar entonces, que esos avances de la ciencia nos permitirán decidir mejor nuestro futuro, pero eso es engañarse. Si algún día, desde la cuna, nos dicen los “defectos” que tenemos, directamente no nos permitirán realizar ocupaciones donde tengamos riesgo, bien sean profesiones o aficiones. Es más, los equipos de fútbol en los reconocimientos médicos que realizan al contratar, descartarán a alguien que tenga el mínimo peligro.
Si esa información sobre nosotros mismos no es absolutamente confidencial, será una circunstancia más que dirigirá nuestras vidas, bastante manipuladas actualmente, y que nos impedirá ejercer nuestra libertad personal para incluso, y sobre todo, equivocarnos.
Antonio Puerta ha tenido una vida corta pero intensa, haciendo lo que más le gustaba, y aunque ahora lamentemos su muerte, el balance de los años que ha vivido son probablemente mucho mejores que los de una larga vida en la que siempre hubiera tenido en su cabeza, “no me dejaron ser futbolista”.
En recuerdo de Paco Umbral, que tanto nos enseñó.






Lo cierto es que es muy dificil escoger.
Hace poco me leí un libro sobre genética y avances científicos en este campo. En el comentaban algunos casos concretos de enfermedades genéticas y hereditarias que ya se pueden diagnosticar haciendo pruebas en bebes e incluso fetos… y las consecuencias que están trayendo.
Alguno era muy “gracioso”, por ejemplo, para pagarse determinada prueba, la persona que se la quiso hacer (una embarazada portadora un gen defectuoso que podía hacer a sus descendientes afectados por cierta enfermedad)tuvo que recurrir a su seguro médico. Bueno, pues el seguro médico le ponía la condición de que le fuera comunicado el resultado de la prueba y que abortara si era portador.
A parte de esta barbaridad y la grandísima intromisión, en la vida privada de la gente, que supone, había algunas otras joyas de este estilo que eran para llorar.
Y sí, se trata de EE.UU. pero, desgraciadamente, hoy todos los caminos no llevan a Roma, si no a otros lugares peores…
Se trata de los avances de la ciencia vs la libertad. Y teniendo en cuenta lo desamparada que está hoy en día esta última…
Decía Einstein que detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir, el hombre encuentra a Dios. Pues ya nos puede pillar confesados…
QUE LA GENETICA HAGA AVANCES PARA BIEN NO PARA MAL
SI SE TRATA DE AYUDARNOS HAGANLO Y NO LO DUDEN