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Implacables

En el ente RTVE se están produciendo cambios que afectarán al futuro de esa cosa. En Radio3, la emisora que más escucho, los cambios han sido muy malos, quitándole –una vez más, porque se lo están quitando desde los 80- el sello de distinción que la diferenciaba de las otras emisoras musicales. A Radio1, que es la que habitualmente escucho para volver a este mundo del de los sueños, ya le ha llegado el tiempo preelectoral.

Utilizo Radio1 para despertar porque, hasta hoy, se dedicaba a contar noticias con el mínimo de propaganda requerida –para no molestar demasiado a La Moncloa- hasta las 9 de la mañana. Pero hoy me he despertado con la desagradable sorpresa de que me van a joder -con perdón- los despertares de aquí hasta Marzo, como mínimo.

Como digo, en la última etapa, la estrella mediática no aparecía hasta las 9, y se dedicaban, mediante un buen profesional, a contar las noticias de España y del mundo. Pero las urgencias electorales han echado todo a perder, y ahora el modelo contertulio –traído a España por la descalabrada Antena 3 radio- empieza demasiado pronto. Esta manera de comentar las noticias, que cuando comenzó suponía aire fresco a la rigurosidad del locutor, es fundamental que mantenga equilibrio ideológico entre los contertulios. A día de hoy, sin ideologías y sólo con bandos, este formato se convierte en un sistema propagandístico como otro cualquiera, sólo hay que saber elegir a los miembros del corrillo. Y además, demasiado ruidoso para dejar el sueño.

Por otro lado, el programa sigue –por si a uno le cuesta despegarse de las sábanas- con una “gran” entrevista, que para inaugurar protagonizó Teresa Fernandez de la Vega. En fin, de vergüenza ajena. Y no sólo porque la entrevista que se le ha hecho sea más apropiada para un suplemento dominical que para un programa informativo, fabricando un panegírico del entrevistado y dejándole hablar, con el entrevistador más que preguntando dando pie. Sino porque el señor Lucas tiene más de 20 años de profesión, y si los que tienen esta trayectoria dan este ejemplo a los nuevos periodistas, el futuro va a ser muy negro.

Quienes algún día soñamos que nuestra RTVE podría convertirse en una BBC, ya hemos perdido la esperanza. Posiblemente, con la tendencia de la clase política de este país, o se desprenderán totalmente del ente, o lo reducirán a la mínima expresión. Son implacables.

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