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Bombas de racimo (y dos)

He recibido la noticia del cambio que el gobierno va a hacer en la ley sobre armamento que está a punto de aprobar. Y estoy contento por el eco que la campaña ha tenido en los destinatarios de la misma. Se quería avisar a quienes gobiernan de que no nos gustaba su posición sobre las bombas de racimo, y no han podido obviar la llamada de atención.

Me gusta la idea de que si los ciudadanos nos agrupamos pidiendo algo a quienes gobiernan –objetivamente bueno, como en este caso-, estos no pueden hacer como que no nos han oído. Que Internet potencia las campañas tradicionales de las ONG.

Ahora bien, lo que ya no me gusta tanto es la forma que ha tenido de responder a la petición que le hacíamos. El texto de la noticia de El País dice:

El Gobierno español se comprometerá por ley a promover y apoyar las iniciativas “que tengan por objetivo la restricción y, en su caso, la prohibición de las bombas de racimo, especialmente peligrosas para las poblaciones civiles”. Así figura en una enmienda transaccional, a la Ley sobre el Control del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, que el PSOE ha ofrecido a los demás grupos.

La verdad es que podían haber sido mucho más claros. Podían, si hubieran querido, prohibir directamente, en lugar de “promover y apoyar”. Y si como dice el gobierno, “no se considera conveniente la prohibición de su fabricación”, porque las usan las Fuerzas Armadas, pues que prohíban exportar. Porque perdonen que les diga, pero esto tiene un tufo electoral que tira para atrás.

Lo que han hecho, básicamente, es darnos la razón sin hacer nada. Con este cambio, si mañana un grupo político presenta una iniciativa sobre las bombas de racimo, siempre podrán decir que el objetivo no es real y que lo que se busca es fastidiar al gobierno, y no la apoyan. Esta actitud la hemos visto en este y otros gobiernos de los últimos 30 años con otros asuntos.

Yo pediría al partido en el gobierno que, para callar a los malintencionados como yo, en cuanto aprueben la ley, ellos mismos, en vanguardia, presenten una iniciativa para prohibir la tenencia, almacenamiento y fabricación de bombas de racimo en nuestro territorio, y así, poniendo en práctica la reforma que acaban de hacer, aprueben esa iniciativa como ley.

A la espera quedo –sentado, eso sí-.

2 Comentarios a “Bombas de racimo (y dos)”

  1. el 09 Oct 2007 a las 9:00 Pablo Salmerón

    Esto es como la historia del niño que no quiere beberse el vaso de leche. Al final se lo bebe sí, pero siempre se deja un culín. El Gobierno, si de verdad quisiera ser tajante en este aspecto creo que debería ser mucho más claro. Las leyes y los decretos parece que están hechos todos con puertas traseras para que unos pocos se puedan escapar. Yo les diría que sean claros por una vez, en este tema y en cualquier otro.

  2. el 09 Oct 2007 a las 9:46 ipit

    Llevas razón Pablo, lo que sucede es que no quieren ser claros. Lo que hacen simplemente es darse un argumento para poder decir después que el gobierno estaba en contra de las bombas de racimo. Propaganda, palabrería.

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