Siempre se nos ha achacado a los españoles el pecado de la envidia, pero después de enterarme de que la popularidad de Sarkozy ha bajado desde que se pasea con Carla Bruni, ya me dirán si no es la envidia un mal universal –o al menos europeo-.
Pues bien, este análisis sesudo de una encuesta es el que se ha hecho esta mañana en RNE 1. Yo, un poco escéptico, he indagado un poco más, y por lo que se ve, la popularidad de este señor ha aumentado desde que tiene novia conocida, pero ha bajado si se le pregunta a los franceses por las decisiones polÃticas que ha tomado últimamente.
Es decir, que al simple de Radio Nacional no se le puede achacar ni tendenciosidad –si lo que querÃa era criticar a Sarkozy, mejor por su polÃtica-, sino de hacer una gracia cutre y fácil. Y es que, últimamente la desinformación va por ahÃ: no se trata de manipular la realidad, sino de decir chorradas.
Yo por mi parte, y volviendo al enamorado, prefiero ver al presidente de un paÃs pasearse normalmente como cualquiera de nosotros –o casi-. Aunque me entere de que le gusta Eurodisney.





