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Unión, Progreso y Democracia

Desde que empecé a escribir estos comentarios, mi mayor preocupación ha sido el enfermo sistema democrático que tenemos en España. Nunca he apoyado a un partido político, porque los que hay son parte del sistema y de su mal, y no están por la labor de mejorarlo. Pero hoy voy a hacer una excepción, porque creo que a los ciudadanos de este país se nos presenta una oportunidad magnífica para mejorar nuestro sistema político.

Necesitamos un partido que haga de arbitro entre los dos mayoritarios, como aquella UCD de los primeros tiempos de la democracia, que sea capaz de pactar con cualquiera de los otros, o incluso con los dos para llevar a cabo reformas imprescindibles para nuestra democracia. Y considero que ese partido puede ser Unión, Progreso y Democracia.

Estamos viendo cada día, como la lucha por el poder de PSOE y PP les impide llegar a acuerdos básicos por el bien del país. Su pelea diaria y la obligada escenificación de sus diferencias –que luego no lo son tanto-, hacen que eviten, a costa de los intereses de los ciudadanos, cualquier gesto de coincidencia. Y esta situación cada día es más radical.

Los Españoles siempre hemos tenido los sistemas políticos como algo designado por gracia divina –o a través de algún emisario directo de Dios-, y por esto hemos sentido un enorme desapego por el poder y la política. Sólo cuando acabó la dictadura y comenzaba la democracia, la gente tenía la sensación de que era algo suyo, de que la historia podía cambiar al fin. Pero esa ilusión se ha perdido cuando hemos visto repetidamente como desde el poder se actúa al margen nuestro, sin tenernos en cuenta para nada salvo para avalar, cada cuatro años, la indiferencia de los cuatro siguientes.

Conseguir que la democracia sea más nuestra, que nos sintamos parte de las decisiones que se tomen desde el poder, mediante una mayor participación en ellas, significaría volver a recuperar esa ilusión.

Pues bien, estoy convencido de que si diéramos una mayoría suficiente para gobernar a UPyD, se podrían conseguir los acuerdos necesarios para realizar cambios estructurales en el sistema político. Acuerdos que, como en los comienzos de la democracia, estarían realmente avalados, por la mayoría de los españoles.

4 Comentarios a “Unión, Progreso y Democracia”

  1. el 29 Ene 2008 a las 9:14 MARTI

    Hola compadre.
    A estas horas de la mañana solo te diré dos cosas:
    1 - Sueñas.
    2 - Ni lo sueñes.
    ¿No son estos los que antes siquiera de ser partido ya casi se matan a puñaladas por ocupar los primeros puestos de las listas en Cataluña?

  2. el 29 Ene 2008 a las 9:51 ipit

    Sigo pensando que es una buena oportunidad para intentar cambiar las cosas. Dejarse llevar por las circunstancias, a ver si suena la flauta, no lleva nunca a buen puerto, y nuestro sistema político se deteriora a pasos agigantados.
    No podemos seguir esperando a que un día llegue al poder un buen dirigente, que se ponga a la faena de ordenar el desmadre institucional: de los dos partidos mayoritarios no va a salir. Y eso a día de hoy, cuanto más tiempo pase, peor para que en el caldo de cultivo de los partidos políticos se cocine nada bueno.
    Por eso creo que meter una cuña entre esos dos monstruos que hemos creado, es fundamental. Que es difícil, mucho; entre otras razones, porque nuestro sistema electoral no da ninguna oportunidad a quien empieza.

  3. el 31 Ene 2008 a las 10:57 El niño yuntero

    Estoy de acuerdo contigo Ipit, en que un partido de estas características sería algo beneficioso para el panorama político español. Sin embargo, no son muchas las esperanzas que tengo en esta aventura de la señora Díez y el señor Sabater, y menos de que cambien algo el sistema democrático actual (que creen en él de todas todas). Sobre todo porque son una fuerza sin políticos de primera línea (o al menos conocidos a nivel nacional) en sus filas, y porque el mensaje o la razón principal de su política es la lucha antiterrorista, que es muy importante, pero del resto no se conoce nada. Al menos yo no tengo idea del resto (y soy de los trato de escuchar todas las voces políticas). Tan sólo se identifican como un caldo tibio de centrismo entre PP y PSOE, avalado por unos cuantos intelectuales (esto último es lo que mejor me parece).
    La verdad es que no veo grandes diferencias a su propuesta frente a otras ya probadas y fracasadas, tipo Ricardo Damborenea.
    Mención aparte, interesante blog. El simple hecho de tener un apartado para Heleno Saña, da una impresión muy grata.

  4. el 31 Ene 2008 a las 12:11 ipit

    Probablemente no sea el tipo de partido que a mí me gustaría para recomponer la situación, pero no veo otra opción. La única manera que el sistema permite es esta: un partido que sospechemos que pueda convertirse en algo serio. Lo que no podemos esperar es que de pronto aparezca una formación fuerte que cumpla todas las expectativas. Repito, eso con el sistema electoral actual es imposible, nunca se va a dar.
    Como de la propia democracia se dice, es la menos mala de las opciones.
    Por otro lado, si que les he leído en algún sitio que una de sus prioridades es cambiar la ley electoral a un sistema proporcional puro, es decir, uno que hubiera permitido durante los últimos 30 años que IU hubiese tenido una representación acorde al número de votos –en los mejores tiempos de Anguita, podría haber llegado a 50 diputados-, por ejemplo. Y esto, para mí, sí que es fundamental.
    En cuanto a Heleno Saña: admiración compartida. Por cierto, hace tiempo que no pongo nada suyo.

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