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Educación y ética

(…) Los modelos pedagógicos vigentes en España y demás países Occidentales no se basan naturalmente ni en las enseñanzas de Fourier ni en las de otros grandes educadores como Rousseau, Kant o Robert Owen, sino en el ideario burgués-capitalista. De ahí que lo que los alumnos y estudiantes aprenden este determinado en alto grado por lo que Max Horkheimer llamaba “razón instrumental” y Ernst Bloch “ideología del cálculo”. No puede sorprender por ello que el objetivo central de la educación hoy predominante no sea el de fomentar el desarrollo armónico del niño, adolescente o joven, sino el de someterlo a los intereses utilitaristas del sistema. Kant decía que el objetivo más importante de todo proceso educacional es la “formación del carácter”. Este elemento ético ha sido eliminado en gran parte o totalmente de los planes de estudio, lo que explica también la creciente reducción de los estudios de Humanidades y el sometimiento de la enseñanza a los intereses del gran capital. Lo que quieren son robots que al salir de los centros docentes sean capaces de ejecutar mecánicamente las funciones laborales exigidas por las necesidades de la economía. Lo demás les tiene sin cuidado, por ejemplo que el niño tenga que aprender cosas contrarias a sus inclinaciones subjetivas, a su edad temprana y a su instinto de juego, un factor que Rousseau consideraba como indispensable para toda pedagogía racional. Y el resultado final de este tipo de educación tecnocrática y desmotivadora está a la vista, no sólo en España: interrupción de los estudios, notas insuficientes, hostilidad a los maestros y profesores, frustración, resentimiento y estallidos de violencia abierta. Y ello no puede sorprender, o sorprender únicamente a los políticos, pedagogos y comentaristas mediáticos que meten la cabeza debajo del alón y no quieren admitir o no se dan cuenta de que los problemas a que se enfrenta la “paideia” actual no son más que la reproducción de las contradicciones y aporías existentes en la propia sociedad.

(…), Lo que hace casi 200 años escribió Robert Owen en su “A new view of society” es también válido para hoy: “Para que todo Estado sea bien gobernado, tiene que dirigir su principal atención a la formación del carácter, lo que significa que el Estado mejor gobernado será aquél que posea el mejor sistema de educación”.

Extraído del artículo de Heleno Saña en La Clave 28-3 de Enero de 2008. nº 350.

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5 Comentarios a “Educación y ética”

  1. el 04 feb 2008 a las 20:39 El niño yuntero

    La verdad es que no nos damos cuenta, o no queremos, del problema de la educación en el mundo occidental. Digo occidental porque es lo que conozco y que lleva tiempo homogeneizándose en todos estos países.
    Iniciativas como “Curso de autodefensa intelectual” de Baillargeon, o algunos de los escritos de Chomsky sobre el tema, son más que necesarios hoy en día. La esperanza está en las iniciativas de algunos docentes que, por ejemplo, usan fragmentos del curso de autodefensa. O la labor que está llevando a cabo José Antonio Marina.
    La verdad es que docentes que te ofrecen una visión crítica del mundo, son los que mayor huella te dejan. Ojalá su granito de arena cause mucho efecto en la formación de sus alumnos.

  2. el 11 feb 2008 a las 12:00 ipit

    El problema principal es que ofrecer una visión crítica del mundo, es cada vez más difícil: molesta, incomoda y no gusta al poder. Esto en general, a nivel de los educadores, es decir, de los “maestros de escuela”, pienso que ni se les ocurre, porque les supondría una lucha diaria contra el sistema y los padres.

  3. el 11 feb 2008 a las 22:16 MARTI

    Me estaba partiendo el culo yo solo.
    Resulta que he sido profesor hasta hace unos pocos meses y la verdad es que no tengo ni puta idea de que cojones estáis hablando.
    Modelos pedagógicos, Rosseau, Kant, Owen, Max Horkheimer, razón instrumental, Ernst Bloch, ideología del cálculo, A new view of society, Curso de autodefensa intelectual, Baillargeon, Chomsky, José Antonio Marina, visión crítica del mundo, lucha diaria con el sistema,….
    No sé a quién deberían colgar primero, si al tipo que me contrató o al que escribe esto.
    Lo siento, yo solo apliqué un poco de sentido común e intente seguir un temario. Desafortunadamente como todos los profesores que conocí. Buenos tipos y tipas , por cierto, que parecían merecer lo que ganaban y más. No parecían influidos por nada que fuese otra cosa que la labor diaria. ¡Seré ingenuo!.
    En fin, otra generación perdida, ya lo siento.
    Este HS, es que me mata, que gracioso es y cuantas palabras raras sabe. Me parto.

  4. el 12 feb 2008 a las 10:11 ipit

    El problema que planteas se suma a los que comentábamos, y es que tú hiciste de profesor pero no lo eres –perdón por el dato biográfico-. Tú sabes de la materia de la que diste clase, pero nada de pedagogía, y por desgracia las universidades españolas están llenas de profesores con las mismas características.
    Por lo demás, lo que cuentas de tus compañeros es precisamente lo que yo decía: cumplen con su trabajo –que bastante duro es- y no se plantean la posibilidad de transmitir a sus alumnos algo más que puros conocimientos –razón por la cual, creo, los conocimientos se pierden tan rápidamente-, con palabras raras o sin ellas.

  5. el 12 feb 2008 a las 22:44 MARTI

    Hello man.
    No hay razón para disculparse, yo no temo la propagación de mis datos biográficos. Al contrario, me hacen gracia. Ahí va otro, fui marinero.
    Alguien diría viéndome potar por la borda que igual de bueno que profesor, sin embargo, en ambos casos y corriendo el riesgo que siempre supone opinar sobre lo que uno mismo hace, diría que no fui del todo malo. He trabajado con una pedagoga que seguro que sabe de que habláis, pero a la que siempre vi usar el sentido común y con la que coincidí en todas las decisiones que compartimos. Estoy orgulloso de haber sido profesor y marinero, hasta el punto de decirte sencillamente que si lo soy, ambas cosas. Tu opinión es respetada por mi, pero no la comparto. Es posible que muchas personas que comprendan vuestros galimatias estén dando clase y sin embargo no sea conveniente que sigan haciendolo.
    Haré el CAP, no se cuando, pero lo haré. He disfrutado mucho con esa labor y quizás vuelva a intentarlo. A pesar de las críticas y las autocriticas.
    El CAP no sirve para nada, es una milonga burocrática que como los títulos universitarios, te permite acceder a puestos de privilegio. Pero… ya no tengo edad para más carreras y lo que he vivido me hace pensar que puedo ser un buen profesor.
    De lo que pasa en esta sociedad siempre se le puede echar la culpa al sistema, al poder, a los políticos, a la vecina…
    Lo dificil sigue siendo hacer algo que vaya un poco más allá del quejido lloroso, la critica mordaz o la pedantería pseudofilosófica.
    Be teacher my friend, be teacher.

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