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Mira para otro lado

Pronto comenzarán las olimpiadas de China, esas que iban a servir para que en el país mejorara el estado de los derechos humanos. A pocos días para que empiece la fiesta de los que no sufren la represión del régimen chino, ya tenemos la certeza de que la vida de los ciudadanos chinos no mejorará por el hecho de que el COI le agraciara con la concesión. Esto no es más que un lavado de cara para el gobierno chino, para que en el resto del mundo veamos que es un país normal, donde no sucede nada malo.

Que los criterios del COI han sido puramente económicos, no me cabe duda. Incluso es posible que hayan llevado un sobresueldo en esta ocasión, porque incluso, pensando un poco en los deportistas, no los meterían en ciudades donde los niveles de contaminación las hacen casi inhabitables. Eso sí, se va a poner un plan contra la contaminación hasta el final de los juegos, después, que se pudran otra vez los que viven allí. Por otro lado, como ya sabemos por múltiples casos, la organización de los Juegos Olímpicos es un negocio ruinoso, por lo que imagino, que la vida será peor para mucha gente en aquel país después del festejo.

Los españoles, curiosamente, vivimos un caso parecido al de los ciudadanos chinos, porque al término de la Guerra Civil del 36, pedimos a la comunidad internacional que no reconociera al dictador, que no legitimara un régimen de opresión, sin libertades, que luego duraría 40 años. Pero los intereses de los países a quienes pedimos ayuda no eran, como tampoco ahora, preservar los derechos humanos, sino que quien estaba en el poder garantizase un mercado donde poder hacer dinero y, más entonces que ahora, que no molestase militarmente.

Ahora hemos oído de todo. Desde, como he dicho antes, que los juegos mejorarían los derechos de los ciudadanos chinos, hasta que los pobres deportistas llevaban 4 años preparándose para el acontecimiento, y era muy duro no dejarles competir. Cualquier disculpa es buena para que los gobernantes chinos no se enfaden, aunque sigan haciéndoles la vida imposible a sus ciudadanos. Estos días, vemos como el único resquicio que tiene el país para la libertad de información, Internet, después de muchas falsas promesas estará limitado, y además, el COI se pone chulo cuando se le mira por su promesa de que habría acceso total.

Pues bien, propongo un boicot a estos juegos, el único que nos dejan a los ciudadanos del mundo: no seguirlos. Que nadie vea las retrasmisiones de las competiciones, que los índices de audiencia sean cero. Es una manera clamorosa de decir a nuestros gobiernos que queremos ayudar a los ciudadanos chinos en su lucha por los derechos humanos. Una forma clara de decirles a esos ciudadanos que no los olvidamos, y que el resto del mundo por esta vez y en solidaridad con ellos, miraremos para otro lado.

3 Comentarios a “Mira para otro lado”

  1. el 10 Ago 2008 a las 11:12 El niño yuntero

    El que nos hayan contado que las cosas iban a mejorar en China con los juegos olímpicos, es un poco absurdo. Podíamos esperar algún gesto, pero poco más. Un sistema político y social no cambia por esas cosas. Pero vamos, así dejaban contentos a los que pudieran poner pegas con estos juegos. Y siguen diciendo que después de los juegos será cuando veamos el cambio, y cuando pasen X años dirán que todavía es pronto…
    A mí siempre me ha sorprendido la buena relación de occidente con China (en lo que recuerdo, que todavía soy un pipiolo), con todo lo comunistas que son. Vamos igual que pasa con Cuba. La verdad es que a Europa y Norteamérica les da igual el sistema político y social de cualquier país siempre que se pueda hacer negocio con ellos.
    Con lo del boicot, va a ser difícil. Nada más empezar han puesto la ceremonia de inauguración nosecuantas veces (la vais a ver os guste o no, niños). A mí francamente me gustaría que después de estos juegos se hablara de las condiciones de trabajo en China, de su sanidad, de su atención a los mayores (sin jubilación), del mundo rural, de las marcas occidentales de ropa, productos electrónicos y muchos más que se hacen en China en condiciones de esclavitud, de la inexistencia del derecho a organizarse y sindicarse, etc.
    Veo que ya te has recuperado del palo del amigo Balbín ;-)

  2. el 10 Ago 2008 a las 18:56 ipit

    La verdad es que cuando me planteo este tipo de protestas, es más con la intención de pensar que sucedería si fueran secundadas, si podrían cambiar las cosas, sabiendo de antemano que el poder de convocatoria que pueda tener es mínimo. Y creo que sería muy bueno que nos animáramos a participar en todo tipo de protestas, no sólo por los resultados, sino porque nos acostumbráramos a unirnos para exigir al poder lo que creemos justo. De forma individual, que es como desde arriba quieren que lo hagamos, nunca conseguiremos nada.
    También sé, que mientras no cambiemos el sistema y tengamos mucho más control sobre quien gobierna, si no quieren escucharnos no podremos hacer nada. Un ejemplo, la guerra de Iraq, en España y en el resto de países democráticos, en los que hubo protestas en casi todos y no se paró la ocupación.
    Por último, y respecto a los Juegos de China, yo no estoy viendo nada –salvo en los bares donde es imposible evitarlo-, pero te digo que, una vez que se celebran, ojalá ganen los chinos todo, porque no quiero ni pensar lo que puede pasarles a esos deportistas si “fracasan” a ojos del poder chino.

  3. el 14 Ago 2008 a las 22:11 Daniel Lobo

    Ahí estamos… Para añadir al trasfondo de esto recomiendo el capitulo que le dedica a las transformaciones chinas Naomi Klein en su último capítulo “The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism” Creo que está disponible en español hace año o así bajo el título “La doctrina del shock”. También su espacio ofrece algunos contenidos en español. http://www.naomiklein.org/shock-doctrine/materiales-espanol
    Saludos,
    Daniel

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