Autónomos y PYMES
18 marzo 2009, escrito por ipit
Se están produciendo en los últimos meses varias iniciativas para ayudar a los autónomos y PYMES a sobrellevar esta crisis. Ambos colectivos sufren especialmente la situación económica, principalmente por las condiciones especiales de ilegalidad que padece España.
Hablaba hace un tiempo de que aquí es habitual hacer las leyes para no cumplirlas –salvo que estas supongan recaudación para el estado-. Pues bien, al poco de escribir eso, he conocido que existe una ley, derivada de una directiva europea, donde se obliga a pagar las facturas producidas en operaciones comerciales en un plazo de 30 días. Nadie la cumple, ni quien debe dar ejemplo, la administración. Esta ley es la 3/2004(PDF), es decir, al poco de llegar el PSOE al poder –parece que tenían buenas intenciones-.
También he encontrado que, a finales del año pasado, las buenas intenciones se van al carajo –bueno, se fueran ya al legislar-. Si leen la ley anterior –sé que es duro-, verán que hay una clausula donde dice que “El plazo de pago que debe cumplir el deudor será el que se hubiera pactado entre las partes”. Este párrafo a la UE le parecía un camino claro a la morosidad –como la realidad muestra-, y denuncio a España, pero nuestro gobierno lucho en el Alto Tribunal Europeo para que nuestro país siga siendo el del todo vale ¡Así la vida tiene mucha más emoción, dónde vas a comparar!
En fin, lo dicho, por una parte, la Asociación Española para la Prevención de Impagados y Morosos (AEPIM), que hace una llamada especial a los parlamentarios, para que el dinero del Plan E del gobierno, se utilice en primer lugar, para que las distintas administraciones paguen sus deudas. Por otro lado, el Manifiesto de Apoyo al Autónomo, promovido por el programa de Punto Radio “De costa a costa”.
Cualquiera de las dos iniciativas me parece interesante de apoyar. Los autónomos y pequeñas empresas, que carecen de fuerza para hacerse oír, sólo pueden salir de esta uniéndose. Un habito, el de unirse para luchar por causas comunes, que la sociedad española debe practicar mucho más.










Curioso lo de la iniciativa de limitar el tiempo de cobro. No sé muy bien cómo pagará la administración, pero en el sector que conozco, la construcción, todas las grandes pagan a sus subcontratistas a 180 días. Es decir el trabajo que realicen lo cobran a los 6 meses. Antes, cuando los bancos tenían abierto el crédito, estos subcontratistas negociaban con los bancos cobrar sus pagarés antes de estos 180 días (a cambio de un porcentaje, por supuesto). Ahora que los bancos tienen el grifo cerrado, esta gente se va con un papel que no vale nada hasta dentro de medio año, y si la empresa que se lo ha emitido se mantiene a flote.
Viendo esta situación, me ha parecido alucinante lo de los 30 días. Reventaban el sistema financiero español en 0,2.
Pero lo más alarmante es que nuestra ley, que se hace porque la UE recomienda que se evite la morosidad, la hacen nuestros políticos al estilo español: sin plazos ni obligaciones. Es muy triste que lo bueno que nos viene de Europa, de nuestra asociación con el resto de países europeos, lo tiremos a la basura; así nunca llegaremos a estar a la altura de los países serios de Europa.
Y en lo que nos toca ahora, la crisis, temo que cuando salgamos de ella, volveremos a los mismos errores de siempre. Si no, mira la gran idea de un banco que oí ayer: que los promotores bajen un poquito el precio de los pisos, para ellos dar hipotecas a 35 años. ¡Genial! La solución es volver como sea al ladrillo, y dentro de 10 años, castañazo de nuevo.