Ya llegó Paco
13 junio 2009, escrito por ipit
SÃ, se acuerdan, el de las rebajas. Es normal, el gobierno cuando gastaba millones estaba envalentonado, como si salieran de la cartera del presidente, pero sabemos –o deberÃamos saber- que luego hay que pagar la fiesta.
Por supuesto, estas cosas no hay que anunciarlas antes de unas elecciones, ya que resulta desagradable. Incluso los brotes verdes de antes del 7 de Junio, se han transformado en las previsiones del gobierno para los próximos años, mucho menos optimistas. Y conociendo al gobierno, dudemos de su fiabilidad por la cuenta que nos trae.
Lo curioso de la primera subida de impuestos –que no la última- para pagar la fiesta, es que se hace, una vez más, con impuestos indirectos. El sin vivir de nuestro presidente por el bienestar de los que menos tienen, curiosamente desaparece a la hora de recaudar, que bien podrÃa haberle subido los impuestos sólo a quienes tienen unos sueldos hermosos –menos a Leire, que tanto bien nos hace-, y no indiscriminadamente. Por otro lado, no sé cómo piensan reactivar el consumo, sin nos dejan menos dinero en la cartera.
Pero esto es lo que vamos a oÃr próximamente del perfecto departamento de propaganda de nuestro gobierno. La táctica es clara: antes de las elecciones era el optimismo, los brotes verdes, incluso, lo de que ya ha pasado lo peor -¡hay aquél debate entre Solbes y Pizarro!-. Ahora que van a venir a recaudar –a usted y a mÃ, repito, no a los que más tienen-, empiezan a decir que la cosa está muy mal, que no nos vamos a recuperar tan fácil, y que hay que sacrificarse –nosotros, no ellos, y sus estratosféricos sueldos-. Tienen dos años de margen para crujirnos –si nos dejamos-, hasta que volvamos a la cantinela del optimismo, y de que todo irá a mejor pronto, justo antes de las elecciones autonómicas del 2011.
El gasto sin control, sin mesura, como si el dinero no fuera de nadie –recuerdo cuando pusieron el canon a las bibliotecas, que nos dijeron que para los ciudadanos iba a ser gratis, como si las bibliotecas las pagase el ministro-, es un mal endémico en nuestros gobernantes, a cualquier nivel, desde los ayuntamientos hasta el gobierno central. Después, viene Paco con las rebajas, y se nos queda esta cara de tontos y apaleados.









