Rebelarse contra lo inevitable.
19 julio 2009, escrito por ipit
Importante y esclarecedora la decisión que ha tomado el periodista Bru Rovira. Después de 25 años trabajando en La Vanguardia se va. Y deja la empresa porque: “hay que salir para cambiar las cosas, ya no se puede contar con las empresas. El ideal antiguo de que desde las empresas se puede modificar el mundo… se ha perdido, no hay debate en las redacciones”.
Es algo que se ve a diario con tristeza. Yo, que cuando empecé a leer periódicos, compraba cada día uno distinto, para poder tener todos los puntos de vista posibles de las noticias –evidentemente, no podía comprar todos cada día: por tiempo y coste-, fui poco a poco abandonando esa costumbre, a medida que comprobé que todos daban la misma información –eso sí, aderezada con la intencionalidad política de cada uno-, que se había dejado de investigar en el lugar de la noticia, y que lo único que cambiaba de un diario a otro era la sección de opinión. Por suerte, esa parte está mucho mejor en Internet que en los diarios tradicionales.
Dice Bru Rovira que las redacciones están llenas de periodistas que trabajan con horario fijo, y que nunca salen a la calle. Y en lo que se refiere a información política, añado yo, sus fuentes son los círculos de poder de los partidos políticos, que les dan lo que quieren que se airee en cada momento.
También nos cuenta el grave problema que padece la información, al estar descontextualizada, es decir, se presenta un suceso en cualquier lugar del mundo, y no se explica cómo se ha llegado a esa situación. Nada de historia. Así, no se nos invita a reflexionar sobre la situación del mundo, y de nosotros mismos en el. Todas las noticias son sucesos aislados. Lees los periódicos, y parecen El Caso.
Los periodistas –mejor dicho, los futuros periodistas- tendrán que plantearse seriamente, como rebelarse contra la forma de informar que denuncia Bru Rovira; si no lo hacen, los medios, cuyo único objetivo es ganar dinero, terminarán poniéndolos en la calle. El problema es, cuántos de esos licenciados en periodismo han hecho la carrera con el objetivo, no de hacer información, sino de trabajar en un medio de comunicación –esto, hay que decirlo, sucede con otras muchas carreras-, y aunque pueda parecerlo, no es lo mismo.
El problema fundamental es que la información es un pilar primordial en la Democracia, y los ciudadanos no podemos tomar decisiones sin información. La manipulación constante que sufre en nuestros días no beneficia a quienes la hacen, ni por supuesto, al sistema político.









