Apaciguamiento
10 Diciembre 2009, escrito por ipit
Poco tengo que añadir al artículo que ha escrito Rosa Díez. Quizá recordar el famoso pasaje de la historia en el que el primer ministro británico Neville Chamberlain, intento evitar la guerra con Alemania con su política de apaciguamiento, permitiendo que Hitler ocupara los Sudetes. Al final, tristemente, como vaticinó Churchill, “tenían que escoger entre la guerra y el deshonor. Han escogido el deshonor; tendrán la guerra”.
Por suerte, ahora no nos jugamos la guerra con Marruecos, pero sí el honor. El honor de defender la Declaración Universal de Derechos Humanos –que no tenía Chamberlain, por cierto-, que nos permite catalogar con claridad qué tipo de país es Marruecos.
¿Qué está haciendo, señor Zapatero, vendiendo los derechos del pueblo saharaui a cambio de que Marruecos impida la inmigración ilegal, vulnerando los DD.HH. una vez más? Apacigua a Marruecos para tener buenas relaciones con el vecino, que el vecino tirará a la basura cuando le convenga. Dice Ferraz que “Marruecos no está a 5.000 kilómetros, sino a 14”, que es el colmo del relativismo moral de estos tiempos que corren. O sea, que si Marruecos estuviera lejos, entonces denunciaríamos que viola los DD.HH.
Espero que Aminetu Haidar pueda volver a su tierra viva; espero que la ONU o algún país, presione a Marruecos para que ceda; pero ya no espero nada de nuestro gobierno.






