Con las narices tapadas
30 marzo 2010, escrito por ipit
Por desgracia, nuestro gobierno sigue haciendo uso de la famosa sentencia de Groucho Marx “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros”. Nos hemos acostumbrado y nos va pareciendo normal; también, que afirmen tajantemente algo para cambiarlo unos días más tarde. Lo peor de esta descomposición, es que se produce cuando más necesitamos un gobierno seguro.
Leo en Periodismohumano, que España vende armas a países poco recomendables, a pesar de la ley de 2007. Cuando se aprobó, ya escribí que no me fiaba un pelo, porque en un sistema político como el nuestro todo ha de quedar bien sujeto por las leyes, ya que si se le deja a la clase política un margen de maniobra, la ley será papel mojado, puras apariencias.
Así parece que está sucediendo, y temo que este año será peor porque, con la crisis, el de armamento es de los mercados que no sufrirá demasiado y será una forma de compensar la pérdida en otros.
Hay un refrán muy famoso que, como casi todos, suele acertar plenamente: “dime de lo que presumes, y te diré de lo que careces”. Nuestra clase política pasa los días presumiendo de lo que cuidan la Libertad, la Democracia y los Derechos Humanos. Y nuestro gobierno es el campeón.









